De la ictericia neonatal a la anemia severa
El signo más evidente de este trastorno es la ictericia neonatal de aparición temprana, causada por la liberación masiva de bilirrubina. Si no se controla, el bebé puede desarrollar una anemia neonatal profunda que debilite su sistema cardiovascular. En casos donde la destrucción de glóbulos rojos es extrema, se pueden observar trastornos metabólicos neonatales que complican el cuadro clínico inicial.

