Riesgos respiratorios y neurológicos
Cuando la sangre es demasiado espesa, el esfuerzo cardíaco aumenta, pudiendo manifestarse un síndrome de dificultad respiratoria neonatal. Esta falta de perfusión adecuada puede derivar en apnea del recién nacido o, en casos severos de congestión vascular, favorecer una hemorragia intraventricular. Asimismo, el flujo cerebral deficiente es un factor detonante para la aparición de convulsiones neonatales, las cuales requieren monitoreo inmediato en nuestra unidad de Texcoco.

