Complicaciones sistémicas y respiratorias
La sepsis neonatal es la manifestación más grave, pudiendo desencadenar un síndrome de dificultad respiratoria neonatal o episodios recurrentes de apnea del recién nacido. En muchos casos, la infección altera la estabilidad térmica del paciente, provocando una hipotermia neonatal que dificulta la recuperación y exige un entorno de cuidados intensivos.

